Archive for 28 octubre 2011

ENCUENTRO EN ASÍS

Ayer, día 27, se cumplían los 25 años del encuentro de todos

los líderes religiosos que tuvo lugar en Asís para rezar por la paz.


Líderes de todas las religiones de la Tierra

reafirman su compromiso por un mundo más justo y solidario.

Sinfonía de los creyentes de todo el mundo

por la paz

“Queremos hacernos portavoces de quien no tiene voz.

Nadie puede ser feliz estando solo”

 

El Papa, durante la lectura del manifiesto

Benedicto XVI cerró la sinfonía, diciendo:

“No más violencia,

no más guerra,

no más terrorismo,

en nombre de Dios”


Una sinfonía de paz y buenos propósitos. De búsqueda de la paz y el entendimiento. Piano, flauta, arpa y violín unieron sus sonidos a las voces de los líderes de todas las religiones en un manifiesto por la paz que trascendió los límites de la patria de San Francisco, Asís, y que ojalá surque el cielo de la Tierra, y de los prejuicios de las confesiones religiosas, y se haga realidad en mitad de un mundo que sufre y que clama por la paz y la justicia. “Nosotros, personas de tradiciones religiosas diferentes, no nos cansaremos nunca de proclamar que paz y justicia son inseparables, y que la paz en la justicia es el único camino en el que la Humanidad puede caminar hacia un futuro de Esperanza”, rezaba el compromiso leído por todos los líderes religiosos, culminado por el Papa y recibido por un fuerte y emotivo aplauso.

“Haz a los demás lo que quisieras que te hagan a ti”, dice la regla de oro, que asumen todos los creyentes del mundo. “No nos cansaremos nunca de luchar por la paz“, rezaba el compromiso. La tarde en Asís se presentó cálida, soleada. En la plaza de los Ángeles, donde San Francisco solía caminar antes de retirarse a orar en la Porciúncula, los representantes de las principales religiones del mundo renovaron su compromiso solemne de paz. Con el único acompañamiento de violines y flautas, y en el espíritu de Francisco de Asís, los líderes afirmaron que “para construir la paz es necesario amar al prójimo“.

En distintos idiomas, cada uno de los representantes se comprometieron a “proclamar con convicción que la violencia y el terrorismo contrastan con el auténtico espíritu religioso“. Al condenar toda violencia en nombre de Dios, “nos comprometemos a hacer cuanto sea posible para desarraigar las causas del terrorismo”.

“Nosotros nos comprometemos a educar a las personas a respetarse y estimarse mutuamente“, leyó el representante SIJ, “para una convivencia pacífica y solidaria entre pertenecientes a etnias, culturas y religiones distintas”.

El sonido del arpa protagonizó la segunda parte de la lectura del manifiesto, en la que el líder ortodoxo incidió en que “nos comprometemos a promover la cultura del diálogo, para que crezca la convivencia entre los pueblos, siendo éstas las premisas de la auténtica paz”.

El piano dio paso a los representantes de los baptistas, que se comprometieron “a defender el derecho de cada persona humana a vivir su existencia según su identidad cultural, y a procurarse libremente una familia propia”.

El líder de los musulmanes paquistaníes, a continuación, afirmó el compromiso por “dialogar, con sinceridad y paciencia, sin considerar cuánto nos diferencia como un muro infranqueable, sino reconociendo al otro, distinto de mí, puede convertirse en una ocasión de mejor comprensión del prójimo”. Tras la lectura, se abrazó a Benedicto XVI, arrancando los aplausos de los invitados, y la sensación de que, tal vez, después de Asís, algunas de estas propuestas serían posibles.

Piano y violín dejaron de disputarse la primacía, y compusieron una sinfonía en común, emotiva, que giraba la mirada hacia el cielo. Se hizo el silencio, y regresó la flauta, para acompañar las palabras del patriarca sirio ortodoxo de Antioquía, Gregorios, que se comprometió a “perdonarnos mutuamente los errores del pasado y sostener los esfuerzos para evitar el odio y la violencia, y aprender del pasado que la paz, sin la justicia, no es una paz verdadera”.

En un momento, flauta y arpa bailaron juntas, y entonces, el representante taoísta leyó el pasaje de la declaración en la que las religiones se comprometen a “estar de parte de quien sufre, en la miseria y en el abandono, haciéndonos portavoces de quien no tiene voz, y trabajando para superar estas situaciones, con la convicción de que nadie puede ser feliz estando solo“.

El representante budista, afirmó “hacer nuestro el grito de quien no se resigna a la violencia y al mal, y queremos contribuir con toda nuestra fuerza para dar a la humanidad una esperanza real de justicia y de paz“.

Regresó el piano, con más fuerza que nunca, elevando las plegarias hacia la brisa que soplaba en Asís, y dando paso a un silencio en el que se escuchaban, a voz en grito, las emociones de todos los presentes. El sol aún brillaba a las cinco de la tarde de este frío otoño, como esperando que la luz siguiera llegando a los líderes religiosos, cuando el representante sintoísta leyó el compromiso de “promover la amistad entre los pueblos. Convencidos del progreso tecnológico, si falta entendimiento entre los pueblos, arriesga a la destrucción y la muerte”.

Flauta, piano y violín volvieron a unirse para escuchar a la única mujer, de confesión luterana, que se comprometió a “pedir a los responsables de las naciones para pedir todo tipo de esfuerzos para que se consolide sobre la base de la justicia, un mundo de solidaridad y de paz”.

“Nosotros, personas de tradiciones religiosas diferentes, no nos cansaremos nunca de proclamar que paz y justicia son inseparables, y que la paz en la justicia es el único camino en el que la Humanidad puede caminar hacia un futuro de Esperanza. Un mundo en el que las distancias se acortan, las relaciones se facilitan, la seguridad, la libertad y la paz no podrán estar garantizadas por la fuerza, sino por la confianza recíproca. Que Dios bendiga nuestros propósitos, y dé a nuestro mundo justicia y paz“, subrayó, casi al final, el reverendo Setri Nyomi, de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas.

Al final, Guillermo Hurtadorepresentante de los no creyentes, pero igual de fiel ante los desafíos de este mundo, se comprometió con todos los hombres de buena voluntad “a la edificación de un mundo nuevo, donde el respeto a la dignidad de todo hombre sea la base de la vida en sociedad. Queremos hacer que creyentes y no creyentes vivan como hermanos en la búsqueda común de la verdad, de la justicia y de la paz”.

Benedicto XVI cerró la sinfonía, sosteniendo que “no más violencia, no más guerra, no más terrorismo, en nombre de Dios“. Al final, se produjo un impactante momento de silencio para que cada uno, y todos en común, sin llegar a organizar una oración formal, oraran juntos por la luz de la paz que, al término de la celebración, decenas de jóvenes llevaron a cada uno de los representantes. Tras los saludos finales, casi todos los representantes visitaron la tumba de Francisco de Asís.

Como toda buena orquesta, el canto final dejó paso al abrazo de la paz y a la alegría de todos los presentes. Como no podía ser de otro modo, con el “Canto de las Criaturas” del santo de Asís. Que seguramente, muy cerca de ese sol que ya se apagaba en las colinas, conversaba que el único Dios sobre lo bello de aquel acto… y lo difícil de llevarlo a cabo. Mas esperanza, que la música nunca acaba.

Día mundial de la ALIMENTACIÓN

               El 16 de octubre de cada año, se celebra el Día Mundial de la Alimentación, proclamado en 1979 por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).Desde entonces se ha desarrollado cada año en más de 150 países, dando a conocer los problemas detrás de la pobreza y el hambre. Cada año se celebra el 16 de octubre el Día Mundial de la Alimentación.

Su finalidad es concienciar a los pueblos del mundo sobre el problema alimentario mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza.

                       
Aunque la producción mundial de alimentos
puede abastecernos a todos,
cerca de mil millones de personas en el mundo,
el 15% de a población, tiene hambre.

¿POR QUÉ SE MANTIENE ESTA SITUACIÓN?

Para el Día Mundial de la Alimentación de este año se ha elegido como lema: “Precios de los alimentos: de la crisis a la estabilidad” para arrojar luz sobre esta tendencia a la volatilidad y las medidas que se pueden adoptar para mitigar sus efectos en la población más vulnerable.

ES  UNA  SITUACIÓN  INACEPTABLE

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), en un nuevo informe sobre el hambre en el mundo hecho público esta semana, estima que estas crisis están dificultando los esfuerzos con miras a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de reducir a la mitad la proporción de personas que sufren hambre en el mundo para 2015.

Todos estamos escuchando las noticias sobre el problema de Somalia y de otros lugares del mundo. Sería muy bueno que nos llegara al corazón toda esta realidad de tanta gente que muere de hambre, sobre todo, de tantos niños. Ayer lo veíamos en Informe semanal  y… se nos encoge el corazón pero…

¿qué hacemos o qué podemos hacer?

Es un interrogante al que tendríamos

que empezar a dar respuesta.

¿Sabías que la amistad es un ARTE?

SaludARTE

BesARTE…

AnimARTE…

AbrazARTE…

BromeARTE…

MolestARTE…

AmARTE…

LlamARTE…

ApoyARTE…

CantARTE…

AdmirARTE…

AconsejARTE…

SoportARTE…

AguantARTE…

EscuchARTE…

AbrigARTE…

A veces imitARTE (en lo bueno)…

Pero nunca, nunca, olvidARTE…

y mucho menos ignorARTE…

Feliz día Amigo

Desconocido

RECUERDA  QUE  AQUÍ  ESTOY  YO…

Cuando algún día como yo te encuentres sola…

Recuerda que aquí estoy yo…

Cuando algún día quieras sentir la paz de hablar con alguien que te escuche…

Recuerda que aquí estoy yo…

Cuando algún día quieras sentir el calor de un abrazo sincero y sin compromisos…

Recuerda que aquí estoy yo…

Cuando algún día sientas  unas inmensas ganas de llorar y ser comprendida…

Recuerda que aquí estoy yo…

Cuando algún día necesites alguien en quien realmente puedas confiar…

Recuerda que aquí estoy yo…

Cuando algún día sientas que todo se derrumbó y quieras comenzar de nuevo…

Recuerda que aquí estoy yo…

Cuando algún día quieras volver a sentir qué es la felicidad…

Recuerda que aquí estoy yo…

Cuando algún día dudes de querer seguir existiendo…

Recuerda que aquí estoy yo…

Cuando algún día quieras recordar lo que un día fue…

Recuerda que aquí estoy yo…

Cuando algún día entiendas que todos por ser humanos alguna vez fallaremos…

Recuerda que aquí estoy yo…

Cuando estés en las buenas, pero más en las malas…

Recuerda que aquí estoy yo…

Cuando algún día logres encontrarte a ti misma

y dejar a un lado el miedo que llevas dentro…

Recuerda que aquí estaré yo, esperándote,

sin ningún reproche y con los brazos abiertos…

                                                      Rocío Valle

ACOGER

 

Acogerte es darte hospedaje en mi casa.

Es recibirte con las puertas abiertas para que entres, incluso sin llamar,

porque para ti tengo todo disponible,

con mucho desorden, quizá, pero tú me quieres como estoy y como soy.

Acogerte es recibirte con las manos y el corazón abiertos,

no me importa cómo vengas, lo importante es que vienes,

te quiero como estés aunque te falte mucho para  que tú te quieras.

Acogerte es tener siempre tiempo para ti,

porque eres mi número uno (sólo Dios delante, El no necesita tiempo),

mis cosas y proyectos están en un segundo puesto cuando tú vienes.

Siempre que deseas entrar en mi casa tienes en mi un espacio, el primero.

Acogerte es escucharte, no sólo con los oídos y la mente,

sino con el corazón, hacer mío todo lo tuyo, incluso

tus sentimientos negativos, tus fracasos, tus sueños,

lo que más te gusta de ti y lo que menos te gusta de ti.

A veces descubro una perla preciosa en lo que a ti no te gusta de ti.

Acogerte es vivir en transparencia contigo,

para que al entrar te sientas en casa.

Te diré más, mi casa es tu casa, te la regalé un día y para siempre,

no para que hagas con ella lo que quieras sino para que

vivas y crezcas en ella como en tu propia casa.

Acogerte es amarte profundamente.