Archive for 16 noviembre 2012

DÍA INTERNACIONAL DE LA TOLERANCIA

 

 

 

La tolerancia es un regalo

desde los primeros años de la vida

La tolerancia se aprende desde la infancia

La tolerancia

Es la aceptación de la diversidad de opinión, social, étnica, cultural y religiosa.

Es la capacidad de saber escuchar y aceptar a los demás, valorando las distintas formas de entender y posicionarse en la vida, siempre que no atenten contra los derechos fundamentales de la persona.

El mundo sueña con la tolerancia desde que es mundo, quizá porque se trata de una conquista que brilla a la vez por su presencia y por su ausencia. Se ha dicho que la tolerancia es fácil de aplaudir, difícil de practicar, y muy difícil de explicar.

Hay una tolerancia propia del que exige sus derechos: La oposición de Gandhi al gobierno británico de la India no es visceral sino tolerante, fruto de una necesaria prudencia. En sus discursos repetirá incansablemente que, “dado que el mal sólo se mantiene por la violencia, es necesario abstenerse de toda violencia”. Y que, “si respondemos con violencia, nuestros futuros líderes se habrán formado en una escuela de terrorismo”. ¿Les suena esto en la actualidad mundial?. Además, “si respondemos ojo por ojo, lo único que conseguiremos será un país de ciegos”.

¿Cuándo se debe tolerar algo? La respuesta genérica es: siempre que, de no hacerlo, se estime que ha de ser peor el remedio que la enfermedad. Se debe permitir un mal cuando se piense que impedirlo provocará un mal mayor o impedirá un bien superior. Ahí entra en juego nuestro discernimiento. 

De todas formas, hay dos evidencias claras: que hay que ejercer la tolerancia, y que no todo puede tolerarse. Compaginar ambas evidencias es un arduo problema.

Hemos empezado hablando de la tolerancia como parte del “respeto a la diversidad”. Se trata de una actitud de consideración hacia la diferencia, de una disposición a admitir en los demás una manera de ser y de obrar distinta de la propia, de la aceptación del pluralismo. Ya no es permitir un mal sino aceptar puntos de vista diferentes y legítimos, ceder en un conflicto de intereses justos. Y como los conflictos y las violencias son la actualidad diaria, la tolerancia es un valor que es muy necesario y urgentemente hay que promover.

Ese respeto a la diferencia tiene un matiz pasivo y otro activo. La tolerancia pasiva equivaldría al “vive y deja vivir”, y también a cierta indiferencia. En cambio, la tolerancia activa viene a significar solidaridad, una actitud positiva que se llamó desde antiguo benevolencia. Los hombres, dijo Séneca, deben estimarse como hermanos y conciudadanos, porque “la persona es cosa sagrada para la persona”. Su propia naturaleza pide el respeto mutuo.  Por naturaleza, “las manos han de estar dispuestas a ayudar”, pues sólo nos es posible vivir en sociedad. La benevolencia nos enseña a no ser altaneros y ásperos, nos enseña que una persona no debe servirse abusivamente de los demás, y nos invita a ser amables y serviciales en palabras, hechos y sentimientos.

EJEMPLO DE TOLERANCIA

LA TOLERANCIA ES POSIBLE

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INCENDIOS EN UN ORFANATO DE MALABO

 

ARDE  UNA  “PARTE”  DE  NAVARRA  EN  ÁFRICA

Hace un mes tuvimos la noticia de que tres  incendios, al parecer provocados, han devastado un orfanato de Malabo (en Guinea Ecuatorial), donde viven algunos de los niños que vienen a Navarra con la ONG Sonage. Pudo haber sido una gran tragedia. En el orfanato residen 113 niños y estudian 500 alumnos. Por suerte no hubo heridos pero el resultado ha sido dramático: literas, colchones, sábanas, ropa, material escolar… todo ha quedado calcinado.

PASO DEL HURACÁN SANDY POR CUBA Y HAITÍ

CUBA Y HAITÍ

Paso del Huracán Sandy

el 24 y 25 de Octubre de 2012

De Cuba poco sabemos pero el lugar del Oriente del país ha quedado prácticamente destruído por el paso del huracán Sandy, la zona donde se ha cerrado recientemente la comunidad Vedruna de Palma Soriano. Nos han llegado noticias desastrosas, al menos 11 muertos. Caos por doquier y con el agravante de que las ayudas no llegan al lugar.



 

De Haití tenemos el informe del JRS (Servicio jesuíta al refugiado) que nos relata lo siguiente:

Bien se sabe que Haití es un país muy vulnerable al nivel medioambiental y, cada año, de mayo a noviembre está afectado por diferentes huracanes en el contexto de la temporada ciclónica.

A casi un mes del paso de la tormenta Isaac, una vez más Haití acaba de ser sacudido por el huracán Sandy del 24 al 25 de octubre. A diferencia de la fuerte campaña de prevención de riesgos y desastres que tuvo lugar una semana antes de la llegada de Isaac al país principalmente a través de los medios de comunicación privados y públicos e incluso de las líneas telefónicas, no hubo tal preparación en el caso de la llegada de Sandy. La población no fue suficientemente sensibilizada, las medidas preventivas tomadas por las autoridades fueron escasas y, por lo tanto, se incrementó la vulnerabilidad de la población frente a los impactos del huracán.

El huracán Sandy ha afectado considerablemente todo el país, causando muchos daños, pérdidas y estragos; prácticamente todos los departamentos y zonas del país fueron víctimas del fenómeno. Sin embargo, los tres departamentos del sur, sureste Grande-Anse y parte del oeste y noroeste, son las principales víctimas.

El día 25 la lluvia fue tan intensa y prolongada que el Ministro de educación del país ordenó el cierre de las clases hasta nueva orden. Hay que entender también que dicha medida se debe a que muchas de las escuelas han servido de albergue para alojar a los desplazados. Aunque no se cerró el aeropuerto internacional, sin embargo varios vuelos fueron cancelados por razones de seguridad. Se efectuaron sólo los vuelos interurbanos. Los responsables del Centro Meteorológico Nacional notificaron que el huracán Sandy dejó Haití el jueves 25 de octubre para dirigirse a Bahamas y el estado de Florida de los Estados Unidos; sin embargo, se mantenía la alerta roja en todo el país ya que Sandy trajo y dejó muchas nubes que causaron muchas lluvias.

Hasta el viernes 26, las fuertes lluvias siguieron con intensidad en casi todo el país y afectaron gran parte del país. El Gobierno haitiano ordenó el cierre de las oficinas de la administración pública e invitó a los haitianos a la solidaridad entre ellos y a la prudencia para hacer frente a la difícil situación que dejó el huracán.

Como consecuencia de los vientos violentos y de la intensidad de las lluvias, hubo inundaciones en muchas partes del país y el mar fue muy agitado. Casi todos los ríos crecieron cortando puentes, vías de comunicación y otras infraestructuras.

La carretera internacional que une Puerto Príncipe y Santo Domingo se interrumpió por la destrucción del puente Bonet y, por ende, no hay comunicación con República Dominicana vía terrestre. Además, varias comunidades de la misma zona se quedaron aisladas del resto del país, a causa de las inundaciones.

De igual modo, al nivel de la carretera número uno que une la capital del norte y noreste del país un puente se cortó en Arcahaie (al oeste). Muchas casas se destruyeron o quedaron muy dañadas, al igual que muchas infraestructuras del país. Las autoridades locales y departamentales pidieron al Gobierno central su apoyo para ayudar a la población damnificada y desplazada que vive actualmente en albergues.

El huracán Sandy provocó muchos daños, de los que aún no se ha podido hacer un balance exhaustivo. El Ministerio del Interior a través de la Protección Civil del Ministerio del Interior subraya que no tiene acceso a todos los departamentos y, por lo tanto, se limitó a dar un balance parcial. Hasta ahora se identifica a 44 personas muertas, 19 heridas y 12 desaparecidas, pero se supone que la cifra real podría ser mayor. Se espera que la epidemia del cólera, que cada vez más se confirma que es de origen nepalés y fue traído a Haití por los cascos azules de las Naciones Unidas, se intensifique porque las fuentes de agua fueron destruidas, llevadas y ensuciadas por las inundaciones. Por tanto, además de más de 6 mil muertos que ya mató el cólera, se puede complicar más la situación ya que mucha gente del campo va a consumir agua del río y los que se van a infectar no tienen acceso a centros de salud cercanos.

Perspectiva hacia el futuro

Ahora lo que nos urge hacer es trabajar para sensibilizar a la población desplazada, informarla sobre la prevención del cólera y también incidir sobre las autoridades para exigir que se realicen actividades de saneamiento en los campamentos para evitar la propagación de la epidemia.

Es verdad que ha habido varios intentos de sacar a la población de los campamentos; pero, tal como se ha observado, las acciones del Gobierno haitiano y de las ONGs están lejos de dar soluciones definitivas al problema del cierre de todos los campos y al de la vivienda en general. Todo parece indicar que dicho cierre total de los campamentos no será para mañana. Si los huracanes continúan en el próximo de mes de noviembre, corremos el riesgo de que se incremente el número de desplazados, debido a la gran vulnerabilidad del país y principalmente de los campamentos.

En fin, podemos decir que, después del paso de Sandy por el país, hubo deslizamientos de terrenos, pérdidas de animales, de cosechas agrícolas y de cientos de hectáreas de tierras fértiles que se fueron al mar. Muchos haitianos del interior del país se van descapitalizando y eso les va a llevar aún más al éxodo rural o a optar por la migración como alternativa.

Hay que destacar que tan sólo un mes después del paso de Isaac, se ha dado una reducción de los productos agrícolas; lo que aumentó la dependencia alimentaria del  país con respecto al exterior. De hecho, el elevado costo de la vida, principalmente de los productos de primera necesidad, ha ocasionado huelgas y protestas sociales a través de todo el país. Por consiguiente, se puede esperar, para el fin del año, días difíciles marcados por el hambre, el alza de los precios, la inflación, además de la intensificación de la migración, huelgas, protestas y conflictos políticos que son el pan de cada día en el país.

 AQUÍ TENEMOS UNA NUEVA LLAMADA A LA SOLIDARIDAD